¿Qué es el liderazgo?
El
punto de partida es el liderazgo. Necesitamos saber con precisión qué es el
liderazgo. Esta pregunta se la han hecho investigadores y teóricos del
liderazgo, hasta el momento no hay una definición que todos compartan, y estoy
muy seguro que jamás existirá. El fenómeno del liderazgo es tan complejo que
no podemos definirlo con precisión.
Entonces,
teniendo una aproximación más general y menos precisa podemos definir al
liderazgo como la capacidad de influencia
que tiene un sujeto sobre un conjunto de personas. Relación del líder con
el Poder.
Relación entre el Liderazgo y el Poder
En
este punto, es frecuente que las personas más entusiastas estén dándole
vueltas a estas definición en sus mentes, y el concepto frecuente que se nos
asoma es el de El Poder. ¿Cuál es la relación entre Poder y Liderazgo? ¿Toda
persona que tiene poder es líder? ¿Todo líder tiene poder? ¿Hay liderazgo
sin poder? ¿El poder esta en el líder o en las personas que lo siguen? Los
reto a realizar un ejercicio para clarificar la relación entre poder y
liderazgo, para ello les pido que usen la hoja titulada “Relación entre el
Liderazgo y el Poder”.
Sea
cual fuera el énfasis que cada uno de ustedes quiera hacer con respecto a la
relación entre liderazgo y poder, hay algo cierto: no necesitamos tener poder
para desarrollar nuestro liderazgo.
Vender un sueño o apelar a los intereses personales
Antes
de entrar al tema central, quisiera reflexionar sobre uno de los principales
enfoques sobre el liderazgo. Ser un verdadero líder significa tener las
condiciones para vender un sueño, una idea de un futuro diferente a la realidad
a un conjunto de personas; o por el contrario, tener las habilidades para
contactarnos con las motivaciones de las personas para poder entusiasmarlos y
llevarlos hacia un objetivo que nosotros creemos es importante.
Ambas
habilidades son necesarias, poder entusiasmar y poder tocar las motivaciones
personales mediante nuestras habilidades de comunicación e interrelación. De
hecho, la reflexión con respecto al poder se puede complejizar mucho si
consideramos estos dos aspectos como opuestos, o al menos, diferentes.
Para
terminar esta parte quisiera pedirles que piensen en 3 personas que ustedes
consideres que son líderes para ustedes. Piensen por qué los consideran líderes.
Esta reflexión basada en nuestra experiencia concreta nos ayudará a tener una
visión más compleja, tal como lo es el fenómeno del liderazgo.
¿Cómo liderar sin ser Jefes?
La
visión que quiero transmitirles es que no necesitamos tener poder para ser líderes;
es más, en nuestro medio tener poder generalmente es un obstáculo para
desarrollar el liderazgo (aunque esto podía ser tema de otro artículo). Por
ello proponemos un enfoque más pragmático, es decir, identificar concretamente
las conductas que practican los líderes. De todas las conductas posibles, hemos
priorizado 5:
- Ayudar
a establecer objetivos.
- Pensar
sistemáticamente.
- Promover
el aprendizaje en equipo.
- Involucrar
a otros.
- Dar
retroalimentación.
1. Ayudar
a establecer los objetivos
Esta es una
de las principales características de los líderes. El establecimiento de
objetivos se basa no solo en fijar metas, también requiere de clarificar estos
objetivos. Por ejemplo, un objetivo puede ser mejorar nuestro servicio. El
proceso de clarificación nace con preguntas: ¿mejorar en qué?, ¿para qué?,
¿quién lo hará?, ¿con qué recursos?, ¿cuándo esperamos tener estos
resultados?... y muchas veces estas preguntas nos llevan a replantear los
objetivos, y por ende, a plantear nuevos objetivos. Si tenemos pocas
oportunidades para interactuar, no ataquemos con miles de preguntas, debemos de
encontrar un número pequeño de preguntas pero que obligan a iluminar estos
objetivos.
2. Pensar sistemáticamente
Algunas
veces tener un puesto de subordinación a una de las principales autoridades en
una organización nos da la ventaja de poder ver con más amplitud los
problemas. Sin lugar a dudas, no es igual la presión que recibimos si tuviéramos
algún pariente cercano enfermo que si eso le sucediera a nuestro amigo. No
tener las presiones de decidir rápidamente constituye una ventaja que tenemos
que capitalizar. Debemos de tratar de ver las consecuencias que no están próximas
en el tiempo y en el espacio. Normalmente quiénes trabajan con mucha presión
ponen mucha atención en las consecuencias inmediatas pero dejan de ver las
consecuencias futuras.
“Las soluciones de hoy son el nacimiento de los problemas del futuro”
El enfoque
sistémico, que es de lo que estamos hablando, parte del supuesto que todo tiene
una función. Muchas veces una determinada persona en un puesto no cumpla la
función para la cual fue contratada, su verdadera función es brindar información
o satisfacer determinada necesidad de quién lo nombro. Una herramienta que
tiene este enfoque es la pregunta negativa ¿Qué podemos hacer para que este
problema vaya peor?. La respuesta nos ayuda a saber qué no tenemos que hacer, y
hacer algo en el sentido totalmente contrario.
Para
terminar este punto, quisiera recomendarles la lectura del libro La Quinta
Disciplina de Peter Senge, lo vengo utilizando en el curso que dicto en la
universidad desde hace varios años y cada vez lo encuentro más valioso.
3. Promover el aprendizaje en equipo
Existen
muchas formas de aprender. Para nuestro caso consideraremos dos. La primera basándonos
en la experiencia. Para ello se necesita facilitar el flujo de la información
(esta es una crítica directa a una práctica bastante difundida que es
centralizar la información y filtrar el acceso. Supuestamente, esto nos ayuda a
tener poder, pero paradójicamente si estamos en esta charla es por que Poder no
tenemos y lo que queremos desarrollar es nuestro liderazgo. Promover la
información de las consecuencias inmediatas de las acciones permite que muchos
sujetos experimenten y conozcan por tanto, sus aciertos y sus errores.
Pero
tal como lo sugerimos más arriba, aprender de la experiencia es algo que tiene
límites. Muchas veces los errores se ven en el largo plazo. Entonces no es
suficiente hacer fluir información ¿Entonces qué podemos hacer? Una buena
posibilidad, es explorar el futuro, esto lo hacemos mediante preguntas, y
mediante la reflexión y la discusión. Es decir, debemos de ayudar a una
reflexión con nuestras preguntas y las preguntas de otras personas, la idea es
convertirnos en un portal de información. Es muy difícil tener respuestas
sobre el futuro, pero es posible hacer fluir las preguntas y las reflexiones, y
promocionar a las personas que están preocupadas por este porvenir de mediano a
largo plazo.
4. Involucrar a otros
Liderar es
un proceso de integrar a personas, de articularlas para que contribuyan a un
objetivo común. El hecho de involucrar a otros fundamental para ser líderes.
Una clave para tener éxito en esta labor es conocer los intereses de los demás.
En este aspecto como asistentes tienen una gran ventaja, el puesto les da la
oportunidad de tener conversaciones informales, más amplias que les pueden
ayudar a indagar sobre los intereses de las personas. Además es una excelente
oportunidad para desarrollar relaciones más amplias y complejas, que
generalmente los jefes tienen pocas oportunidades de desarrollar por la
formalidad que se establece en sus interacciones.
Uno de los
enfoques actuales de la administración enfatiza la gerencia del conocimiento,
este conocimiento finalmente no esta en los libros o en las computadoras, esta
en las personas. Y conocer mejor a las personas es un elemento que nos da poder,
curiosamente este poder crece cuando lo compartimos, y sucede exactamente lo
inverso, en la medida en que no compartimos este conocimiento el poder
simplemente no se evidencia.
5. Retroalimentar
Este es un
aspecto quizá más ambicioso, ya que para retroalimentar necesitamos conocer más
de cerca información y resultados que muchas veces no tenemos como asistentes.
Sin embargo, he decidido poner este aspecto ya que es una
habilidad de segundo nivel. Es decir, una manera de evaluar, luego de unos
meses, si el desarrollo de nuestro liderazgo es real, es saber si estamos en
condiciones de retroalimentar a las personas. Sin lugar a dudas, este punto es
realmente ambicioso, pero si lo pueden hacer significa que han logrado
desarrollar su liderazgo a un nivel avanzado.
La
retroalimentación es clave para reforzar las conductas exitosas de las
personas, y para ayudar a qué adecuarse cuando las decisiones de las personas
no han sido las más adecuadas. Una buena fuente de retroalimentación, en una
persona saludable, es altamente valorada. De hecho el paso que vendrá a
continuación es el desarrollo de una relación más profunda y humana, donde la
persona, en base a la confianza que se generó, puede abrirse con facilidad y
compartir con ustedes otra calidad de información: sentimientos y expectativas.
Lo que les quiero decir es que este tipo de prácticas nos ayudan a tener
mejores relaciones, y por tanto, a ser más felices en la vida.

|